El fideicomiso como herramienta de planificación patrimonial para familias no tradicionales

Una nueva realidad familiar

No es novedad que los núcleos familiares son cada vez más diversos y complejos. Hemos pasado del modelo tradicional (padre, madre e hijos) a una realidad mucho más amplia: parejas que conviven sin casarse, familias ensambladas, hogares monoparentales, parejas del mismo género, personas con dependientes vulnerables y patrimonios repartidos en distintas jurisdicciones.

Esta evolución no es una tendencia pasajera; es parte del cambio natural de la sociedad. La manera en que las personas construyen sus vínculos, cuidan de los suyos y proyectan su patrimonio también ha evolucionado. Sin embargo, los marcos legales y fiscales muchas veces no acompañan esa diversidad con la misma velocidad.

En este contexto o realidad, el fideicomiso panameño es una herramienta flexible, moderna y eficaz que los asesores patrimoniales deben tener en cuenta  y evaluar para planificar la continuidad patrimonial de las familias no tradicionales, por la plasticidad que tiene para ofrecer seguridad jurídica, confidencialidad y adaptabilidad a distintos tipos de vínculos personales.

 

Un marco legal que permite flexibilidad

La Ley 1 de 1984 y su enmienda (Ley 21 de 2017) define el fideicomiso como el acto jurídico por el cual una persona (fideicomitente) transfiere bienes o derechos a otra (fiduciario), quien los administra o dispone de ellos para cumplir una finalidad determinada. Esta ley, otorga al fideicomiso un marco sólido y adaptable en atención a que:

  • Puede constituirse sobre bienes presentes o futuros, y admitir aportes adicionales después de su creación.
  • Los bienes dados en fideicomiso forman un patrimonio separado, independiente del patrimonio personal del fiduciario o del fideicomitente.
  • El contrato puede prever casi cualquier finalidad lícita: desde la administración patrimonial hasta la protección de dependientes o la planificación sucesoria.
  • Goza de exoneraciones fiscales cuando los bienes o rentas son de fuente extranjera o no gravadas en Panamá.

 

Familias no tradicionales

Como indicamos previamente el concepto de “familia no tradicional” engloba realidades cada vez más comunes:

  • Parejas en unión de hecho, con o sin hijos, que buscan proteger al conviviente en caso de fallecimiento o incapacidad.
  • Familias ensambladas, donde conviven hijos de distintas relaciones y se requiere una administración equitativa del patrimonio.
  • Parejas del mismo sexo, que en Panamá no cuentan aún con reconocimiento pleno de matrimonio civil.
  • Hogares monoparentales o con dependientes vulnerables, donde se busca garantizar continuidad económica, educación o salud.
  • Personas con activos en diferentes países, que necesitan orden y coherencia legal frente a distintas jurisdicciones.

En todos estos casos, la ausencia de figuras legales uniformes puede dejar expuestos derechos y voluntades. El fideicomiso entonces permite formalizar la voluntad del constituyente y ofrecer continuidad donde el derecho civil aún no establece leyes que amparen.

 

¿Por qué el fideicomiso panameño es útil en esta realidad?

  • Flexibilidad para adaptar reglas familiares

El fideicomiso permite adaptar reglas según la realidad familiar: establecer rentas periódicas, condiciones por edad o hitos (como estudios o matrimonio), e incluso sustituir beneficiarios en caso de fallecimiento.

  • Protección del patrimonio y de las relaciones afectivas

Al separar los bienes del resto del patrimonio, el fideicomiso reduce riesgos de embargos o conflictos sucesorios. Además, otorga certeza sobre cómo se administrarán los recursos y quién tomará decisiones.

  • Reconocimiento de vínculos fuera del matrimonio

En Panamá, la ley aún no reconoce todas las formas de unión. A través del fideicomiso, una persona puede designar beneficiarios sin depender del estado civil, garantizando así la protección del conviviente o pareja del mismo género.

  • Confidencialidad y eficiencia

A diferencia de la sucesión judicial, el fideicomiso evita procesos públicos y lentos. Su ejecución se da conforme al contrato y bajo la supervisión fiduciaria, sin intervención judicial salvo controversia.

  • Planificación internacional coordinada

Los fideicomisos panameños se integran con estructuras en otras jurisdicciones, lo que resulta útil para patrimonios con bienes en varios países. Además, los beneficios fiscales por territorialidad refuerzan su atractivo en materia de planificación transfronteriza.

Casos de uso prácticos

  • Pareja no casada con hijos de distintas relaciones

El fideicomiso puede asignar al conviviente una renta vitalicia y, tras su fallecimiento, distribuir los bienes a los hijos según etapas de edad o condiciones específicas.

  • Pareja del mismo genero

Un fideicomiso revocable en vida e irrevocable al fallecer protege al conviviente y evita impugnaciones familiares, asegurando una transmisión discreta y directa del patrimonio.

  • Hijo con discapacidad o dependiente vulnerable

Permite que un fiduciario administre fondos con un propósito definido (salud, educación, manutención), garantizando sostenibilidad y protección a largo plazo.

 

Una herramienta para una nueva era familiar

La estructura familiar ha cambiado, y con ella deben cambiar las herramientas que aseguran el futuro. El fideicomiso panameño, con su equilibrio entre seguridad jurídica y flexibilidad, se convierte en un instrumento esencial de planificación moderna.

Para las familias no tradicionales, es una forma de proteger vínculos, voluntades y patrimonios, más allá de lo que reconocen las etiquetas legales. Planificar ya no es un lujo, es una manera de cuidar, de anticipar y de dejar un legado coherente con la forma en que vivimos hoy.

 

La planificación patrimonial es un proceso que requiere criterio, confidencialidad y acompañamiento especializado. En Assets Trust, con más de 40 años de trayectoria en la administración fiduciaria en Panamá, acompañamos a familias y asesores en el diseño de estructuras que reflejan su realidad y sus objetivos.

Si considera oportuno revisar su caso o explorar alternativas, podemos coordinar una reunión inicial para conversar sobre la mejor forma de avanzar